Mi relación y acercamiento a los runners es muy reciente. Nunca me destaqué por ser alguien que tuviera un afán por correr, de hecho reprobé educación física en el colegio un par de veces por no llegar al mínimo que debía correr en 12 minutos, pero este último año el escenario cambió. Empujado por un sedentarismo de meses encerrado en cuarentena mi motivación era simple: Quería sentirme mejor y sabía que no lo iba a conseguir si me quedaba sentado todo el día frente a una computadora. 

Mi primera carrera de esta nueva etapa fue el 1 de noviembre de 2020, corrí 3 kilómetros en 24 minutos (el último me tomó 9) y recuerdo que sentí dejar todo para alcanzarlo. Poco sabía entonces que 110 días más tarde estaría corriendo mi primer media maratón en poco más de dos horas. 

Con el entrepreneurship ya la cosa es distinta. Hace 12 años que co-fundé The App Master, una desarrolladora de software o software factory donde hemos incursionado en más de 250 proyectos de software a medida para todo tipo de empresas en distintos lugares del planeta. Cuando en 2009 tuve un iPhone en mi mano por primera vez supe que pronto todos caminaríamos con una computadora en el bolsillo y nuestra visión fue la de aprender a explotar todas las posibilidades que eso traería. 

Sin embargo me considero emprendedor desde mucho tiempo atrás ya que en todos mis trabajos me gustó desafiar el status quo,  pensar y proponer cómo se pueden hacer las cosas de una mejor manera (porque todo, absolutamente todo siempre tiene un espacio para mejorar). Cambié formas de trabajar, implementé sistemas de mejora e incluso impulsé la puesta en marcha de un departamento de exportación en Aguas Danone España donde nunca antes había existido uno. Escuché en un evento de Endeavor que a esas personas que emprenden dentro de empresas se las llama “intrapreneurs”. No conozco entonces la definición oficial de lo que significa ser emprendedor pero tengo claro que definitivamente no es la de ser el dueño de una empresa.

A lo largo de estos últimos meses, en mis salidas a correr, me encontré muchas veces reflexionando sobre cómo existen muchas similitudes entre lo que es ser un “runner” y lo que es ser un “emprendedor”. Me gustaría entonces compartir con ustedes las primeras seis y por qué no, abrir un espacio para debatirlas o incluso invitarlos a que puedan aportar nuevas.

1.- Lo importante es moverse

Hay carreras que se corren en 10 segundos, otras en horas y otras que duran una vida. Lo importante no es cuán rápido llegamos porque siempre habrá momentos donde estaremos cansados y donde tendremos que corregir el rumbo. La clave es moverse y no quedarse en un mismo lugar. A veces si uno está todo el tiempo puesto con la cabeza en la carrera esta se hace mucho más dura. Dicen que cuando uno corre distancias largas es importante olvidarse que uno está corriendo porque sino se convierte en algo monótono y repetitivo lo que lo hace más difícil. Lo mismo a veces no conviene quedarse fijado en cómo resolver todos los problemas que surjan cuando uno encara un proyecto. Lo mismo que los obstáculos, algunos si son triviales se pueden sortear para poder avanzar y que no se transformen en el ancla que te frene y te haga perder de vista la meta fijada.

2.- Aprender a escuchar a tu cuerpo

Tanto cuando uno trabaja como cuando uno corre, tiene que permanecer alerta a lo que el cuerpo le pide. No a los caprichos del inconsciente, sino a lo que realmente necesita. No nos olvidemos de que no se trata de darle al cuerpo lo que quiere, se trata de darle lo que necesita porque si lo descuidamos después se nos va a complicar conseguir otro. Frenar, descansar, analizar y volver a avanzar es un proceso que tenemos que repetir a diario. Lo mismo que los músculos necesitan relajarse, nuestros cerebros también necesitan un descanso para funcionar mejor.

3.- Disfrutar de los pequeños logros

No todo es correr una maratón, no todo es terminar un proyecto grande. Disfrutar de los pequeños logros te ayuda a disfrutar mucho más los grandes. Siento que algo que me permitió llegar a correr esa media maratón en menos de 4 meses fue el poder disfrutar de pequeños avances que podían ser desde correr 100 metros más que el día anterior o recortar al menos un par de segundos a una distancia. En The App Master disfruto mucho del tiempo que compartimos con el equipo, de escuchar como frente a un problema se encontró una solución y de ver cómo se van forjando y afianzando relaciones de trabajo en equipo.

4.- El que no arriesga, no gana

Es importante buscar salir de tu zona de confort porque asumir riesgos es lo que nos ayuda a superarnos. Es mucho más lo que se pierde no arriesgando que arriesgando porque no se aprende nada sin recorrer caminos nuevos. En algún momento de nuestras vidas hemos asumido riesgos personales que nos llevaron a donde estamos hoy, ¿por qué habría de ser distinto en el ámbito del deporte o entrepreneurship? Con esto no estoy insinuando que hay que arriesgar todo porque se puede convertir en algo insalubre, pero los riesgos medidos son la mejor forma de evolucionar y auto superarnos. Estirar una carrera unos metros más, encarar un proyecto que requerirá desarrollar nuevos conocimientos, traer a la empresa la ayuda de una consultora externa porque nos damos cuenta que todos tenemos limitaciones y que siempre nos falta aprender algo más.

5.- Es necesario superar tus límites poco a poco

Si hoy lograste alcanzar un objetivo, es importante ponerse otro en un corto plazo que no esté tan lejos del primero. No te olvides que para llegar al primero tuviste que hacer un esfuerzo y que hayas llegado una vez no quiere decir que llegarás siempre, solo quiere decir que ya descubriste que tenías la capacidad de llegar. 

Un error que muchas veces cometemos es fijarnos objetivos a mediano y largo plazo que son muy difíciles de alcanzar. Creo que es importante fijar una meta a la que se quiera llegar y luego armar un retro calendario de cuales son los objetivos que puedo alcanzar semana tras semana de modo de poder ir acercándome más a esa meta. La motivación es esencial tanto para cuando corres como para cuando te embarcas en un proyecto. Como emprendedor o corredor no vas a tener un jefe que te guíe o diga que hacer, las decisiones y el camino los arma uno mismo y es importantísimo mantenerse motivado. 

6.- Nunca subestimar el valor de una buena compañía

Nadie está solo. Las organizaciones exitosas no se construyen sobre una persona, puede que existan impulsores y referentes pero la fuerza muchas veces está en los números. Correr o emprender bien acompañado siempre es mucho más fácil que hacerlo sólo es por eso que tener al lado a gente que te desafía te ayuda a no dejar de buscar una auto superación que es muy necesaria para lograr un resultado distinto. El viaje acompañado trae además la gratificación del equipo, de cómo los distintos miembros se van acompañando ante obstáculos, se motivan, se alientan y se enseñan unos a otros. El objetivo alcanzado en equipo no depende de uno solo. 

Para cerrar, hay una frase en inglés que escuche hace poco que dice “Many can talk the walk but a few can walk the talk” (“Muchos pueden hablar sobre el camino a recorrer, pero pocos son capaces de caminarlo”). Me atrevería a decir que si logramos “run the talk” el resultado no necesariamente llegará antes, pero con ese espíritu la satisfacción será siempre mucho mayor….. o no?